Vienes en lo negro
y tu cuerpo blanco
se posa como un ser alado
sin alas doblegado,
arrodillado
a mis pies
suplicando el dolor
que traerá el placer
entre las cenizas
de todo lo que antes fue,
ahora miras
y ves arder.
Entre las cadenas
que arrastras
y que atas
a las sábanas de mi cama
susurrando como susurran
las serpientes
cuando cambian
la piel
entre el dolor
y el placer
en este juego que torna real
lo irreal de lo que das.
El viento se apaga
la televisión blasfema
mientras a cuatro patas
hacia mí te arrastras,
las letras se olvidan,
se mojan
y se ahogan
en tu saliva
cuando mi boca te manda
y tu boca se acerca
húmeda y abierta.
Fascinación
Hace 1 día


2 comentarios:
Ciertamente un placer tus palabras...tan cargadas, tan sensorial! El objeto de tu deseo...esclava de tu dolor
Me enamora una corza ligera,
en el mundo no hay nada tan lindo y hermoso;
con mis dientes y zarpas de fiera
destrozara su cuerpo sabroso.
Destrozara su cuerpo.
Y volviera mi afán a mi amada,
y volviera mordiendo su carne blanquísima.
Saciando mi sed en su sangre por mi derramada,
para aullar luego solo en la noche tristísimo.
Para aullar luego solo.
Una liebre bastara a mi anhelo;
dulce sabe su carne en la noche callada.
¡Ay! ¿Por qué me abandona en letal desconsuelo
de la vida, la parte más noble y más pura?
De la vida, la parte más noble.
Vetas grises adquiere mi rabo peludo;
voy perdiendo la vista y me atacan las fiebres;
hace tiempo que estoy sin hogar y viudo,
que troto y que sueño con corzas y liebres
que mi triste destino me espanta
Oigo al aire soplar en la noche de invierno,
hundo en nieve mi ardiente garganta,
y así voy llevando mi mísera alma al infierno.
(ya sabes kien)
Publicar un comentario en la entrada